Con la llegada del verano, que cada vez es más prolongado, las chanclas se convierten en el calzado estrella y el preferido para muchas personas. Su comodidad, ligereza y facilidad para poner y quitar hacen que sean una elección habitual en los meses más calurosos. Sin embargo, desde el punto de vista podológico, el uso prolongado de chanclas convencionales puede conllevar importantes consecuencias negativas para la salud de nuestros pies.
¿Por qué no es recomendable usar chanclas durante muchas horas?
Las chanclas tradicionales están diseñadas para un uso ocasional, como en la piscina o en la playa. Están fabricadas con materiales blandos y su estructura es extremadamente plana, sin sujeción ni soporte. Esta falta de estabilidad y amortiguación puede provocar:
- Alteraciones en la marcha: al no haber sujeción en el talón ni en el mediopié, el antepie debe hacer un esfuerzo extra para mantener la chancla en su lugar, lo que modifica el patrón de la pisada.
- Sobrecarga muscular y articular: se incrementa el trabajo de la musculatura del pie, tobillo y pierna, generando tensión excesiva en la fascia plantar, tendón de Aquiles y musculatura posterior de la pierna.
- Aparición de lesiones: es habitual que el uso continuado de chanclas se relacione con fascitis plantar, metatarsalgias, sobrecargas, esguinces y dolores en rodillas, caderas o zona lumbar.
- Aumento de la probabilidad de accidentes: Al dejar gran parte del pie expuesto y sin estabilidad, aumentan las probabilidades de sufrir golpes, cortes, torceduras e incluso caídas.
- Problemas dermatológicos. El uso prolongado en ambientes húmedos puede favorecer la proliferación de hongos, verrugas plantares o grietas. Especialmente si el material no es el más adecuado.
La alternativa: chanclas personalizadas a medida
En nuestra clínica podológica en Málaga ofrecemos una solución a medida para quienes desean disfrutar de la comodidad de unas chanclas, sin comprometer la salud de sus pies: chanclas personalizadas tras un estudio biomecánico de la marcha.
Este proceso comienza con un análisis completo de la pisada, la marcha y la estructura del pie. A partir de ahí, confeccionamos unas chanclas a medida que ofrecen:
- Soporte plantar adaptado a la anatomía individual del paciente.
- Corrección biomecánica, ayudando a redistribuir las cargas de forma equilibrada.
- Amortiguación personalizada, con materiales técnicos que mejoran el confort.
- Sujeción adecuada para evitar compensaciones musculares innecesarias.
Estas chanclas no solo son una opción más saludable, sino que permiten al paciente mantener el tratamiento ortopodológico incluso en los meses de más calor.

El uso prolongado de chanclas convencionales puede derivar en problemas podológicos importantes. Si buscas una alternativa segura, cómoda y adaptada a tus necesidades, te animamos a consultar con nuestro equipo. Gracias al estudio biomecánico de la marcha, podemos diseñar unas chanclas personalizadas que cuiden tu pisada en cada paso.
Tu salud empieza por los pies, más aún en verano.

Rosa García García-Férriz
Podóloga en clínica podológica Podozone (Málaga)
Colegiada nº 631
Colegio de Podólogos de Andalucía


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