Cada 14 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Diabetes promovido por Naciones Unidas, una fecha que nos recuerda la importancia de la prevención, el diagnóstico precoz y el cuidado integral de las personas con diabetes. Desde la podología, desempeñamos un papel esencial en la detección temprana y el manejo del pie diabético, una de las complicaciones más graves y frecuentes de esta enfermedad.
¿Qué es el pie diabético?
El pie diabético es una alteración clínica que afecta a los pies de las personas con diabetes como consecuencia de la polineuropatía diabética (falta de sensibilidad) y el compromiso vascular (mala circulación). Estas alteraciones pueden causar deformidades, úlceras, infecciones y, en los casos más graves, incluso la necesidad de amputación.
Con un buen control glucémico y una atención podológica adecuada, la mayoría de estas complicaciones pueden prevenirse o detectarse a tiempo, evitando consecuencias graves para la salud y la movilidad del paciente.
La prevención, clave para evitar complicaciones
El cuidado diario de los pies y las revisiones periódicas con el podólogo son pilares fundamentales en la prevención del pie diabético. A continuación, algunas recomendaciones básicas para mantener la salud del pie:
- Revisiones podológicas regulares: permiten detectar zonas de presión, sequedad, grietas o heridas incipientes antes de que evolucionen.
- Uso de calzado adecuado: el zapato debe ser amplio, sin costuras internas y adaptado a la morfología del pie.
- Hidratación diaria: mantener la piel flexible y evitar fisuras que puedan servir como puerta de entrada a microorganismos patógenos.
- Autovigilancia: revisar los pies a diario, especialmente entre los dedos y la planta.
- Evitar andar descalzo: reduce considerablemente el riesgo de heridas accidentales.
- Evitar el uso de agua demasiado caliente o fuentes de calor directas como braseros o radiadores.
El papel del podólogo en el tratamiento del pie diabético
El podólogo no solo actúa en la prevención, sino también en el tratamiento y seguimiento del pie diabético una vez que aparecen lesiones o signos de riesgo. Entre sus funciones destacan:
- Valoración del riesgo podológico, clasificando el grado de afectación del pie.
- Tratamiento de callosidades y uñas mediante técnicas seguras y adaptadas al paciente diabético.
- Curas de úlceras y control de infecciones leves.
- Elaboración de ortesis y plantillas personalizadas para redistribuir las presiones plantares.
- Coordinación con endocrinos, enfermería, médicos de cabecera y especialistas vasculares en un abordaje multidisciplinar.
Este enfoque global permite un manejo más eficaz y seguro de la patología, reduciendo el riesgo de complicaciones graves.

Cuidar los pies es cuidar la calidad de vida
El pie diabético no es un problema aislado, sino un indicador de la salud general del paciente. Una pequeña herida puede convertirse en una infección grave si no se trata adecuadamente. Por eso, la educación sanitaria, las revisiones podológicas regulares y el acompañamiento profesional son herramientas imprescindibles para conservar la salud y el bienestar.
El Día Mundial de la Diabetes es un día marcado en el calendario de los podólogos
Este Día Mundial de la Diabetes nos recuerda que la prevención está en nuestras manos… o mejor dicho, en nuestros pies. Visitar al podólogo con regularidad es clave para conservar la salud de los pies y prevenir problemas mayores.
En Podozone nos comprometemos a cuidar tus pies con la atención especializada que merecen. Cuidar tus pies es cuidar tu futuro.

Rosa García García-Férriz
Podóloga en clínica podológica Podozone (Málaga)
Colegiada nº 631
Colegio de Podólogos de Andalucía


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